Siento necesidad de escribir hace tiempo, pero me negaba a hacerlo ya que no soy buena en esto. Esta vez creo que la necesidad le gano a esta cabeza (tan atropellada por cierto).
Es que a veces los sentimientos me invaden en el momento más inoportuno, son más fuertes que yo, me toman por sorpresa y se adueñan de mi. Por un instante dejo de ser yo, y toman lugar ellos, si digo ellos porque son muchos, y a veces son mucho más persona que yo misma. Son mi ángel y mi demonio personal, me hacen ser tierna, feliz y al mismo tiempo la persona mas fría y vacía que alguien ha visto caminar por estas calles (con tanto sentido para mí). Es que solo una frase, una palabra, una caricia pueden hacer girar mis pensamientos en 180º y dejar que estos sentimientos un tanto exagerados tomen mi lugar. Es algo que no se puede describir con palabras, solo se puede hacer una aproximación, por mas vacía de sentido que esta sea. Estos sentimientos a veces son representados por dibujos, otras por garabatos escritos en alguna que otra fotocopia, en un margen donde sea, es que es lo único que la gente puede ver.
Es que cada uno va tan metido en su mundo, que no es capaz de rescatar una mirada perdida.
Tengo que dejar de escribir, mi cabeza volvió, los sentimientos se fueron.
lunes, 9 de noviembre de 2009
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